Pepe Vázquez: “Es un milagro que Bembibre tenga un equipo en la LF Endesa”

Una vez que ya es oficial que el Embutidos Pajariel Bembibre ha logrado la permanencia en la Liga Femenina Endesa después de que ésta se cancelara cuando restaban cuatro encuentros de la fase regular por disputarse debido a la crisis sanitaria provocada por el coronavirus, es tiempo de reflexionar sobre la octava campaña del conjunto berciano en la máxima categoría del básquet femenino español. Confinado junto a su pareja en la localidad lucense de Sarria, su entrenador, Pepe Vázquez, reconoce que “es difícil hacer una valoración de la temporada cuando no se ha podido concluir”.

“Es evidente y una realidad que, a falta de cuatro jornadas para la conclusión de la liga regular, no estábamos en una posición cómoda”, indica el preparador gallego, que aclara que “también es cierto que el equipo tenía sus opciones de salvarse. Veníamos de una victoria en la cancha de Cadí La Seu e íbamos a pelear por la salvación hasta la última jornada”, remacha.

La cancelación de la Liga Femenina Endesa, acordada unánimemente por los clubes y la Federación Española de Baloncesto (FEB), finalmente ha otorgado al conjunto de la villa del Boeza una permanencia que se convierte cada año en su objetivo y su única prioridad. Vázquez opina que esa suspensión “es la decisión más coherente que se podía adoptar” dado el contexto mundial que estamos viviendo y “porque no había ningún equipo descendido. En mayor o menor medida, todos teníamos opciones de salvarnos”, especifica el míster del equipo de la capital del Bierzo Alto, satisfecho por la posibilidad de que se amplíe a dieciséis equipos la competición: “Parece un buen momento para esa ampliación y que podamos acercarnos a la Liga Endesa de baloncesto masculino. Si esto viene acompañado de una mejoría de los derechos de los profesionales del baloncesto femenino, pues ya sería una medida perfecta”, apostilla.

“En alguna ocasión apenas tuvimos jugadoras para entrenar”

Posiblemente ha sido el curso más exigente para la entidad bembibrense desde que llegó a la máxima categoría en 2012. Su entrenador, de hecho, admite que “ha sido un año muy complicado. Lo dije cuando firmé y mi antecesor, Fran García, ya anunció en su día que cada año sería más complicado para el club por el crecimiento económico de la competición”, recuerda el míster santiagués, que añade que “esta temporada ha habido fichajes de renombre y plantillas estratosféricas. Nosotros no hemos tenido suerte, sobre todo con las lesiones en un mes  fatídico en el que tuvimos cuatro partidos en casa y no pudimos contar con dos jugadoras muy importantes como Brooke Salas e Ije Ajemba”, resume.

Entre otros factores, Vázquez reconoce también que “varios fichajes no salieron como esperábamos y esto complicó la situación un poco más. En alguna ocasión apenas tuvimos jugadoras para entrenar e incluso para jugar”, recapitula el preparador del conjunto del Bierzo Alto, que incluye también “los problemas burocráticos y con los visados. Todo esto complicó mucho el día a día porque nos pasamos dos meses con apenas ocho jugadoras”, resalta el entrenador de Santiago de Compostela, que considera que “en un campeonato tan complejo, compitiendo a un nivel tan alto, si eres el presupuesto más bajo, estos contratiempos complican más la situación”.

Mantenía la fe: “Creo que el equipo iba a pelear hasta el final”

“Ha sido una campaña dura, no la que más”, puntualiza el técnico del cuadro bembibrense, que asegura que “en mi trayectoria en los banquillos he vivido muchos momentos, como en CREF ¡Hola! –allí lo económico afectaba a lo deportivo, precisa–, muy difíciles. Es complicado que se junten tantos factores adversos como este año, en el que dos lesiones coincidieron en un momento muy importante de la temporada”, insiste Pepe Vázquez, que recuerda que “era difícil jugar y entrenar, pero el equipo lo supo sobrellevar y creo que en las últimas jornadas estaba compitiendo bien”.

De hecho, el técnico compostelano aún mantenía la esperanza de lograr una salvación que era muy complicada cuando restaban cuatro jornadas para el final de la fase regular: “No sé lo que pasaría, pero creo que el equipo iba a pelear hasta el final. Ha sido un año complejo por las limitaciones del club, por no acertar con los fichajes –aquí podemos ponernos un pero, reconoce–, por los problemas burocráticos y de lesiones –el año pasado no los sufrimos, acota– que afectaron a la dinámica del equipo”, razona. “Todo ello, además, culminado con una pandemia que obligó a parar la competición”, incide.

 “Para el club es muy difícil ahora acceder a muchas jugadoras”

Pese a todas las dificultades y ese final inesperado, Vázquez se congratula porque “la lucha del equipo ha tenido premio. No como nos hubiera gustado –habríamos preferido salvarnos en la pista, matiza-, pero el club va a estar otro año en Liga Femenina Endesa, que es lo principal”, argumenta el adiestrador de la escuadra berciana, consciente de todas las dificultades que ha tenido el club: “Todo se juntó. Cuando vas con poco dinero, es difícil fichar”, insiste el míster del equipo rojillo, que destaca que “para el club es muy difícil ahora acceder a muchas jugadoras. Es más probable que te equivoques al fichar con estos condicionantes”, enfatiza.

Sin embargo, el preparador gallego se muestra contento por el rendimiento general de la plantilla: “Cuando el equipo estuvo al completo, pese a las dificultades de enfrentarnos a grandes rivales, siempre peleó y compitió. Aun en los momentos complicados, jugamos bien contra equipos como Ciudad de La Laguna Tenerife, Durán Maquinaria Ensino o Rpk Araski”, enumera el compostelano, que agrega que “el equipo se vació, pero no llegó. Esto sucedió durante toda la temporada”, analiza el técnico de la escuadra rojilla, que pone el acento en algún aspecto positivo: “Me quedo con el crecimiento individual de las jugadoras”.

“Se ha perdido un poco la perspectiva de lo que es Bembibre”

Muy importante, un año más, ha sido la afición, de la que Vázquez recuerda que “siempre estuvo con el equipo y creyó hasta el último momento. Es uno de los activos más importantes del club”, subraya el compostelano, feliz porque considera que “se merece estar un año más en la élite del baloncesto femenino español. La directiva también merece un apartado especial porque, como ya dije en otra ocasión, es un milagro que Bembibre tenga un equipo en la Liga Femenina Endesa”, sentencia.

Un milagro y un curso deportivo del que todos los estamentos del club deben aprender. Pepe Vázquez, de hecho, cree que esta temporada le permitirá crecer profesionalmente: “Hablando en lo individual, todas las temporadas me han servido para aprender, en lo positivo y lo negativo. Club, entorno y afición deben volver a valorar y tener esa ilusión que tuvieron el año del ascenso”, puntualiza el míster gallego, triste porque, opina, “se ha perdido un poco la perspectiva de lo que es Bembibre: de su población, sus posibilidades, sus recursos y de dónde está”.

En concreto, el entrenador del conjunto berciano reitera que “es importante lo que hemos vivido esta temporada para que todos aprendamos. Para que todos recuperemos esa ilusión y demos el valor que tiene el hecho de que Bembibre tenga baloncesto del máximo nivel”, insiste el santiagués, que reconoce que “es un toque de atención para prepararnos para el próximo reto. Ojalá el club reúna las condiciones para competir en una liga que será la más dura de los últimos años”, rubrica.

“Debemos remar todos en la misma dirección”

De hecho, establece Pepe Vázquez un paralelismo con el baloncesto masculino: “Si esto lo extrapolamos a la Liga Endesa, es como tener a jugadores como los hermanos Gasol, Ricky Rubio o los hermanos Hernangómez en España. En este caso, Embutidos Pajariel Bembibre ofrece la posibilidad de ver a jugadoras como Jewell Loyd, Sonja Vasic, Queralt Casas, Laia Palau o Laura Gil, que están entre las mejores del mundo”, argumenta el técnico compostelano, que señala que “hay que valorar el trabajo del club. Debemos remar todos en la misma dirección porque para Bembibre fue, es y será muy difícil mantener un equipo en la máxima categoría”, concreta.

De cara al futuro, Vázquez es prudente después de las noticias de los últimos días: “Era muy importante saber que el club se mantiene en la Liga Femenina Endesa personalmente y sobre todo por la institución, que es lo más importante: que esté ahí muchos años. Tan importante como esto es que la junta directiva se reúna con instituciones y patrocinadores para que puedan dar viabilidad al proyecto y sacar el equipo”, añade el míster de Santiago de Compostela, que cree que “debe haber unos recursos mínimos para competir en uno de los campeonatos más importantes de Europa”.

Sobre su posible renovación, aún la deja en el aire: “En Bembibre estoy muy a gusto más allá de tener uno u otro equipo, que sea mejor o peor, de ganar más o menos dinero. Me siento valorado y respetado por la directiva y gran parte de la afición, pero hay que estudiar las condiciones en las que podremos competir”, recalca el técnico del equipo berciano, que prefiere ser prudente y paciente: “Estoy muy feliz, pero esto no es indicio de que vaya a seguir o no”.

Fotos: Agustí Peña, Mila García, Rodo López y Dani Quiterio.

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